Publicado sobre: Mie, Sep 4th, 2019

Historia de perseverancia: de prospecto beisbolista a enfermero profesional

Oscar Pimentel Mañón era un prospecto beisbolista de seis pies y dos pulgadas de estatura al cual solo le faltaba una firma para entrar a las Grandes Ligas pero su accidente le ocasionó una  lesión en el hombro.

Oscar encontró en la perseverancia de su madre, Cándida Mañón, enfermera de profesión, la fuerza que le hizo levantar, estudiar y prepararse. Hoy, con sólo 26 años, su fama de buen enfermero y sus habilidades para asear a pacientes postrados corre en los pasillos de Cedimat, donde labora, al punto que es solicitado con frecuencia para dar asistencia domiciliaria de ese tipo.

Oscar adquirió sus conocimientos de enfermería mediante estudios en el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) y viendo a su madre trabajar en hospitales, como el Luis Eduardo Aybar. No obstante, él decidió combinarlos con los de terapia física y hoy ejerce ambos servicios con igual entusiasmo.

Confiesa que cuando se lesionó sintió mucha frustración, “antes, todos andaban detrás de mí, pero al lesionarme, los abogados y managers se alejaron y me aislaron como que ya yo no servía. Eso me puso muy triste, pero mi madre siempre estuvo ahí, era mi apoyo, tenía tres empleos para poder mantenerme en rehabilitación, proceso en el que estuve por ocho meses”.

Dice que en el Centro Olímpico “hasta a los mismos terapeutas tenía que andarles detrás, rogándoles para que me dieran la terapia, entonces dejé la pelota y me puse a estudiar”, señala. Inició el curso de enfermería en 2011.

Fuente: Diario de Salud 

Mas sobre el autor