Publicado sobre: Lun, Jul 15th, 2019

Esposo del exembajador Brewster asegura crecimiento del país depende del narco y lavado de dinero

El exesposo del exembajador de los Estados Unidos en la República Dominicana, James Brewster, declara en su libro “Breaking Protocol”, publicado el pasado 4 de julio, que el crecimiento económico del que goza la República Dominicana en los años recientes se debe a fondos económicos que vienen desde Venezuela a través del narcotráfico y el lavado de dinero.

Bob Satawake relata en la página 131 del texto que “el estilo monopólico y las medidas proteccionistas (que aplican las autoridades) hacen que la inversión extranjera en la República Dominicana sea virtualmente imposible, razón por la cual el mercado actual del país” se mantiene “estancado”, indica.

Explica que a pesar de esta situación el Banco Central y el Gobierno dominicanos argumentarán que el crecimiento de los años recientes en el país excede el 5%; sin embargo sostiene que “en realidad esto es un resultado de la inversión económica venezolana, incluyendo dinero relacionado” al narcotráfico y a las actividades del lavado de dinero, “el que fue robado por personas bajo el régimen dictatorial de Hugo Chávez”.

Sostiene que estos recursos provenientes de Venezuela fluyen a través de la construcción excesiva de condominios y complejos de oficinas. Satawake alega que las autoridades dominicanas se han hecho de la vista gorda con esta situación a cambio de recibir generosas sumas de dinero.

En “Breaking Protocol” el embajador aborda parte de sus memorias desde el momento en el que la pareja fue elegida y confirmada como embajadores, hasta la difícil bienvenida en la República Dominicana debido “a cristianos intolerantes”. También toca los temas de la corrupción, la construcción de amistades diplomáticas y el retorno a los Estados Unidos.

En 2013, Bob Satawake acompañó a su esposo el embajador James (“Wally”) Brewster a la República Dominicana para una histórica e innecesariamente controversial representación en la República Dominicana, como la primera pareja gay diplomática en el hemisferio occidental. Satawake asegura que recibió poca, sí alguna, guía por parte del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre cómo asumir este rol, dejándoles con muy pocas opciones, más que romper el rígido protocolo diplomático.

Asegura que en su paso por la República Dominicana experimentó discriminación, homofobia y hostilidad en su intento de forjar un camino en un país conservador y religioso.

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